Flujo, reflujo y estoa: cómo funcionan las corrientes de marea
Cómo funcionan las corrientes de marea: la dirección del flujo y el reflujo, la estoa en el momento del cambio, la velocidad de la corriente en nudos y su dirección (set), y por qué la estoa no siempre coincide con la pleamar y la bajamar.
Las corrientes de marea son el movimiento horizontal del agua que acompaña al ascenso y descenso vertical de la marea. Mientras que la altura de la marea indica la profundidad del agua, la corriente indica en qué dirección fluye y a qué velocidad. Las corrientes son más importantes en canales, entradas y estuarios, donde pueden alcanzar varios nudos.
Flujo, reflujo y estoa
- Corriente de flujo — agua que fluye hacia la costa o remontando un estuario, generalmente mientras la marea sube.
- Corriente de reflujo — agua que fluye hacia el mar o descendiendo un estuario, generalmente mientras la marea baja.
- Estoa — la breve pausa en la que la corriente es casi nula al cambiar entre flujo y reflujo.
La velocidad de la corriente se mide en nudos (millas náuticas por hora). Su dirección, llamada set, se expresa como un rumbo de la brújula: la dirección hacia la que fluye el agua.
La estoa no siempre coincide con la pleamar
Una suposición habitual es que la corriente se detiene en la pleamar y la bajamar. Eso solo es cierto en algunos lugares. El momento depende de cómo se comporta la onda de marea localmente. Donde la marea actúa como una onda progresiva, como en un canal largo y abierto, el flujo y el reflujo más fuertes se producen cerca de la pleamar y la bajamar, y la estoa cae cerca del punto medio. Donde actúa como una onda estacionaria, como en el fondo de una bahía cerrada, ocurre lo contrario: la corriente más rápida se da cerca de la media marea y la estoa se produce cerca de la pleamar y la bajamar. Las tablas de corrientes locales son la guía fiable.
Corrientes alternativas y giratorias
En los canales estrechos la corriente suele ser alternativa: fluye en un sentido durante el flujo, luego cambia y regresa durante el reflujo. En aguas costeras abiertas la corriente suele ser giratoria, cambiando de dirección continuamente por toda la brújula a lo largo de un ciclo de marea en lugar de invertirse a lo largo de una única línea.